Cómo hacer y pegar un afiche que sí funcione
No tienes que diseñar nada: si ya publicaste el reporte, el afiche está hecho y se descarga desde la ficha. Esta guía es para lo que el sitio no puede hacer por ti — qué foto elegir, qué datos dejar por fuera, y dónde pegarlo para que alguien se pare a leerlo.
Publicar el reporte y descargar el aficheEl tuyo ya está hecho
Descárgalo desde la ficha de tu mascota
En la ficha hay un botón que dice «Descargar afiche para compartir». Sale con la foto, la palabra PERDIDA o ENCONTRADA bien grande, el barrio y la ciudad, la fecha, las señas y tu número. No hay que armar nada.
Sale en 1080 × 1350
Es la medida que usan Instagram y el estado de WhatsApp, y se imprime bien en una hoja carta.
1080 × 1350 px: el mismo archivo sirve para imprimir y para mandar por WhatsApp
Mándalo por WhatsApp antes de imprimirlo
La mayoría de la gente lo va a ver en el celular, no en un poste. Los grupos del barrio y del edificio primero; la impresora después.
Si lo actualizas, vuelve a descargarlo
El afiche se genera con lo que tenga el reporte en ese momento. Si corriges la foto o agregas una seña, el afiche nuevo sale con el cambio.
Si lo haces a mano
Un afiche se lee en dos segundos desde tres metros, o no se lee.
Una sola palabra grande arriba: PERDIDO o ENCONTRADO
Es lo único que hace que alguien se acerque a leer el resto. Va arriba, en letra gruesa, ocupando todo el ancho.
El barrio, nunca la dirección de tu casa
«Perdido en Chipre» le dice al vecino en un segundo si le sirve. Tu dirección exacta no tiene por qué estar en un poste.
Un solo número de teléfono
Dos números dividen: el que lo lea llama a uno, no contesta, y no llama al otro.
Tres datos y nada más
Cómo es, dónde y cuándo se perdió, y a quién llamar. Todo lo demás sobra y le quita espacio a la foto.
Guárdate una seña por fuera
Una marca, una cicatriz, algo del collar que no aparezca ni en el afiche ni en el reporte. Después es lo que distingue a quien de verdad la vio.
La seña que no publicas es la que después te sirve para filtrar
Cómo evitar las estafas →
La foto
De día, de cuerpo entero y de lado
La foto bonita durmiendo en el sofá no sirve: no se ve el tamaño, ni las patas, ni las manchas.
Que se vean las marcas
La mancha del pecho, la oreja caída, el collar, la cola. Es lo que hace que alguien diga «yo vi a ese», en vez de «vi un perro café».
Sin filtros y sin recortarle la cara
Un filtro le cambia el color del pelo, y el color es media identificación.
Si solo tienes una foto regular, úsala igual
Una foto mala publicada hoy vale más que una buena mañana. Después la cambias.
Dónde se pega
A la altura de los ojos
Nadie mira al piso ni al techo cuando camina. Si queda por encima de tu cabeza o por debajo de la cintura, no existe.
Donde la gente para, no donde pasa
Tiendas de barrio, panaderías, paraderos, la entrada del colegio, la portería del conjunto, la veterinaria, la peluquería canina, el gimnasio. En un poste de una avenida nadie frena a leer.
Empieza donde se perdió y abre en círculos
Primero la cuadra, después el barrio, después lo de más allá. No al revés.
Pide permiso en tiendas y porterías
Un afiche pegado adentro de una tienda dura semanas. Uno en un poste dura hasta el primer aguacero.
Protégelo del agua
Dentro de una bolsa plástica, o con cinta transparente por encima de toda la hoja.
Acá llueve: un afiche sin bolsa dura un día
Entrégalo en mano a quien está todo el día en la calle
Vigilantes, recicladores, domiciliarios, el señor de la tienda, los que cuidan carros. Ven más calle en un día que tú en una semana.
Lo que lo vuelve inútil
No pongas recompensa
Atrae a quien quiere la plata, no a quien vio al animal, y es el gancho de las estafas más comunes. Si quieres dar algo, lo das después y en persona.
No pongas tu dirección ni el nombre del conjunto
No lo llenes de texto
Si hay que pararse dos minutos a leerlo, nadie lo lee. Lo que no quepa en tres renglones va en el reporte, no en el afiche.
Bájalos cuando aparezca
Es lo que hace que el barrio siga creyendo en el siguiente afiche. Y es un rato de trabajo que le regalas al que venga detrás.